Alimentación para celiacos, una alternativa
La celiaquía es una intolerancia permanente a las proteínas del gluten las cuales se encuentran en algunos cereales como el trigo, la cebada, la avena, la espelta, el centeno, el triticale y el kamut. Es una enfermedad autoinmune, eso significa que el sistema de defensas no funciona correctamente atacando a nuestras propias células intestinales. Aunque no se conoce la causa exacta, es sabido que existe un factor genético importante, con lo cual, la prevalencia de la enfermedad es mayor en familiares de personas celíacas. Hay que destacar que los métodos de diagnóstico se han ido perfeccionando, razón por la cual cada vez conocemos más personas celíacas, sin embargo, son muchos los casos que aún están sin detectar.
¿Pero cuáles son las consecuencias de la intolerancia al gluten? A causa del mal funcionamiento del sistema inmunológico, la mucosa intestinal se ve gravemente dañada, provocando una baja absorción de nutrientes y por lo tanto, haciendo visibles ciertas carencias nutricionales típicas de la enfermedad; el síntoma más evidente es el bajo peso. Algunos de estos déficits nutricionales pueden solucionarse o incluso evitarse gracias a una buena alimentación pautada por un profesional de la nutrición. A continuación algunos ejemplos.
Carencia de:
Consecuencia:
Hierro y ácido fólico
Anemia
Calcio y Vitamina D
Osteoporosis, Osteomalacia, Desgasto del esmalte dental
Magnesio
Rampas y debilidad muscular
Vitamina K
Coagulopatías
Vitaminas del grupo B
Fatiga, Astenia, Cansancio generalizado